Después de casi un año rodando con la Quick Pro con cuadro AR, puedo decir que pocas veces una bici me ha transmitido un equilibrio tan sólido entre ligereza, rigidez y comodidad. No es simplemente una bici rápida: es una bici que invita a mantener ritmos altos sin castigarte, que acelera con una facilidad notable y que, sobre todo, transmite confianza en cada situación.
Un cuadro Quick Pro AR que saca carácter a cada pedalada
El corazón de esta bici es su cuadro AR, una plataforma pensada para sacar el máximo rendimiento tanto en llano como en puertos. La sensación dominante es la ligereza: cada cambio de ritmo se siente vivo, directo, sin inercias innecesarias.
Aun así, el cuadro no sacrifica rigidez —en esprints y arrancadas responde sin flexiones— ni tampoco comodidad, gracias a una geometría que equilibra bien el reparto de cargas.
En trazadas rápidas la bici se comporta de forma predecible, estable, y es fácil mantener la línea incluso en curvas más agresivas. Es una bici que “pide guerra”, pero también sabe ser dócil cuando las piernas no están para mucha fiesta.
Ruedas Farsport EVO S: la sorpresa silenciosa
Uno de los componentes que más ha marcado la experiencia son las Farsport EVO S.
Son ruedas ligeras, rápidas y con un comportamiento aerodinámico que se nota sobre todo en zonas abiertas. La rigidez lateral es notable, lo que contribuye a que la bici responda con precisión en aceleraciones o cambios de ritmo.
A nivel de inercia, tienen ese punto dulce que permite mantener velocidades altas sin penalizar en pasos montañosos. En bajadas, la sensación es de control total: no vibran, no se mueven y traccionan muy bien.
Son de esos componentes que muchas veces pasan por debajo del radar, pero que una vez los pruebas entiendes por qué cada vez más ciclistas las eligen.
Bielas Cybrei Carbon: eficiencia pura
Las Cybrei Carbon han sido otro acierto. Aportan rigidez y eficiencia en la transmisión de potencia sin añadir gramos de más. La respuesta al empujar fuerte es inmediata, sin sensación de pérdida ni flexiones.
Además, estéticamente combinan muy bien con el montaje general: un look limpio, moderno y ligero que refuerza la identidad agresiva de la Quick Pro AR.
Conclusión: una bici que roza la perfección en su segmento
Después de casi un año, la Quick Pro AR sigue sorprendiéndome. Es ligera, ágil, estable y muy reactiva, pero sin caer en la incomodidad ni exigir demasiado al ciclista.
Con el montaje de Farsport EVO S, Cybrei Carbon y Ultegra, se consigue una máquina equilibrada, lista para competir, entrenar o simplemente disfrutar de cada salida.
